And the Oscar goes to? (3ª parte)

21 febrero 2006

George Clooney vuelve a la carga como director, después de deleitarnos con la gran Confesiones de una mente peligrosa se vuelve a sentar en la silla de dirección en Buenas noches, y buena suerte; película que también escribe.

¿Y de qué trata esta película? Pues es una película de periodistas (al mejor estilo de Network y The Paper), o una película sobre la caza de brujas (tema ya tratado en La Tapadera y The Majestic), o un alegato hacia el fin de la telebasura y el buen uso de la televisión. Si vas a ver esta película puedes ver alguna de estas historias y te encontrarás ante una gran película. . . pero si puedes ver las tres historias juntas, disfrutarás de una de las películas más valientes y trepidantes de los últimos años.

Si te gustan las películas de periodistas de raza, de esos valientes, esta es tu ocasión. El trabajo periodístico y el día a día de una redacción están perfectamente trazados por Clooney. Las prisas por llegar a tiempo a la emisión, las dudas sobre la conveniencia de emitir una información y la larga espera de las críticas en el bar, son mostradas tan fielmente en la pantalla que sales deseando inscribirte rápidamente en la facultad de periodismo más cercana.

La película también nos deja una reflexión, ¿por qué se malgasta un medio de información y comunicación tan importante como la televisión en programas basura?, ¿por qué se da prioridad a programas como ?Gran Hermano? y similares, ante programas divulgativos e informativos? El no utilizar este medio para formar, educar e informar es quizás el mensaje más importante, pero más soterrado, del film.

Pero hay una historia más clara, que destaca sobre todas, y es la lucha contra el Senador McCarthy por parte de dos periodistas valientes, Ed Murrow y Fred Friendly, y su equipo. Mc Carthy era una persona que acusaba y condenaba a todos aquellos que no compartían su ?visión? (¿les suena de algo?). El miedo a ser acusado había acallado las voces discordantes a sus métodos, la prensa miraba hacía otro lado mientras esperaba a que el mccarthismo pasara. . . hasta que llegó Ed Murrow (magistralmente interpretado por un casi desconocido David Strathairn que merecidamente recogerá una estatuilla dorada) y valientemente se enfrentó a un gigante, sólo por una razón, buscar la verdad. La búsqueda de la verdad es el fin del periodista, su único objetivo (Losantos, Pedro J. y el resto de pseudoinformadores que pueblan nuestras radios, televisiones y periódicos deberían ver esta película para que aprendan lo que realmente tiene que ser un periodista), y es lo que hace Murrow, aunque esa búsqueda signifique que le quiten su programa, pagar de su bolsillo la publicidad que sus patrocinadores han retirado y vivir continuos enfrentamientos con el dueño de la cadena.

La historia es buena, engancha, pero ¿y el resto? El resto no desmerece en nada a la historia. La fotografía en blanco y negro (aunque fue rodada en color) juega maravillosamente con las sombras, y el humo del tabaco (antes se podía fumar en el lugar de trabajo pero no estar casado con un compañero) dota a la imagen de una atmósfera que realza el carácter del film. La dirección da un ritmo trepidante a la película, no dejando un momento de respiro y manteniéndonos en vilo en todo momento (no siendo una película de acción). Las escenas están enlazadas con una bella banda sonora compuesta por temas de Jazz.

¿Y las actuaciones? Brillantes, extraordinarias; destacando a un David Strathairn que con una mirada expresa todo lo que se le está pasando a su personaje por la cabeza y que se acomoda perfectamente sobre sus hombros el peso de la película. Mención aparte se merece Clooney, que hace un gran ejercicio de constricción, siendo consciente de que no es el protagonista, que beneficia enormemente a la peli. También están presente Robert Downey Jr. (Joe Wershba), magnífico cuando se desintoxica, Patricia Clarkson (Shirley Wershba) o Jeff Daniels (Sig Mikelson) que completan un gran plantel.

La mejor de las tres nominadas que he visto hasta ahora (y que he comentado aquí y aquí), mi favorita para convertirse en la triunfadora en el Kodak Theatre (no creo que Capote y Munich me llenen tanto como Buenas noche, y buena suerte). Una película ambientada en los años 50, con un mensaje tan actual que asusta.

Lo +: TODO.

Lo -: No encuentro un punto flaco, lo siento pero no le he visto ni un fallo.

Corto y. . . hoy no, hoy me despido deseándoles BUENAS NOCHES, Y BUENA SUERTE.

1 Apuntes:

Ojalá dijo...

Jo... Si es man'ia fea esa que has cogido de destripar las pelis antes de que las vea... As'i no hay qui'en te lea... {lo de las tildes raras es del ciber que es chino o japon'es y saladillo como el s'olo, podr'ian repartir cortezas con mermelada a lo torrente}. Por cierto, no me gusta desallunar sola, te echo de menos *dos puntos* cuando vuelves {interrogante}